Cine, cuna de soñadores

Bienvenidos cinéfilos, apasionados y soñadores a este modesto blog.
Espero que, al menos, les haga tener más sed de cine.

lunes, 3 de febrero de 2014

El azul es el color que más duele

El azul es el color más cálido, según la que se ha inventado toda esta sencilla y maravillosa historia, Julie Maroh. Queda claro el juego de ideas con esa afirmación. El azul pertenece a la gama de los llamados colores fríos, de hecho, creo que es el más representativo. Pero en este caso, es el color del pelo de Emma y Emma es la que llena de cálidos besos a Adèle.
Tengo que decir, antes que nada, que esta película contiene una de las escenas más tristes que yo haya visto. Todos los que hayan ido a ver "La vie d'Adèle" sabrán a cuál me refiero. 
Asusta lo fácilmente que puede arruinarse una historia de amor sincera, natural y apasionada. Una pizca de egoísmo, un poco de incertidumbre, puñados de inseguridad et voilá, nunca jamás volverá a ser lo mismo. Debo quedarme con el llanto desesperado de Adèle y su melancólica expresión de incredulidad al ser increpada con dureza por su Emma. La dolida Emma. Pobrecitas las dos. Qué fácil es hacer daño. 

Un amor tan prometedor, tan bonito, tan infrecuente, aunque expuesto, como todos, a los peligros de la rutina, de las miserias personales de cada uno y a las peores frustraciones. Ayer vi este regalo para los sentidos que Abdellatif Kechiche nos ha hecho a los demás y desde entonces, no me siento la misma. Por saber que existe una criatura tan inintencionadamente encandiladora como Adèle sobre el mismo planeta en el que yo vivo; por ayudarme a comprender un poco mejor la manera de amarse de dos mujeres así como a olvidarme de ciertas etiquetas que no hacen justicia sino todo lo contrario; y por sacudirme por dentro como lo ha hecho. 
El azul es el color más frío aunque puede ser el más cálido. Pero, sin duda, es en este momento, el que más duele.

-La vie d'Adèle. Chapitre 1 & 2. Abdellatif Kechiche-